{"id":17920,"date":"2020-09-04T03:02:49","date_gmt":"2020-09-04T06:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amazoniasocioambiental.org\/radar\/el-coronavirus-desata-una-fiebre-del-oro-ilegal-y-una-crisis-ambiental-en-el-amazonas\/"},"modified":"2020-09-08T03:08:13","modified_gmt":"2020-09-08T06:08:13","slug":"el-coronavirus-desata-una-fiebre-del-oro-ilegal-y-una-crisis-ambiental-en-el-amazonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raisg.org\/en\/radar\/el-coronavirus-desata-una-fiebre-del-oro-ilegal-y-una-crisis-ambiental-en-el-amazonas\/","title":{"rendered":"El coronavirus desata una fiebre del oro ilegal y una crisis ambiental en el Amazonas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">La Naci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">04 de Septiembre de 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"capital\">R\u00cdO DE JANEIRO.- Alessandro Souza es <b>buscador de oro<\/b>. Lo busca en lo profundo de los territorios ind\u00edgenas protegidos de la selva amaz\u00f3nica, viajando en canoa o a pie durante d\u00edas,\u00a0<b>y no vuelve hasta llenarse los bolsillos<\/b>. A veces desaparece durante dos meses, a veces durante seis. Lo \u00fanico seguro es que volver\u00e1, porque<b>\u00a0su negocio es buscar oro, y el oro est\u00e1 en alza.<\/b><\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, Souza les mand\u00f3 un mensaje a sus compa\u00f1eros del grupo de WhatsApp &#8220;Mineros de oro sin fronteras&#8221;, donde dec\u00eda &#8220;Cotizaci\u00f3n del d\u00eda&#8221;\u00a0<b>y una flecha que apuntaba hacia el cielo. La onza de oro acababa de rozar los 1800 d\u00f3lares.<\/b><\/p>\n<p><a class=\"link\" href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/el-mundo\/coronavirus-impacto-pandemia-hunde-brasil-recesion-tecnica-nid2437607\">El nuevo coronavirus est\u00e1 devastando Brasil , donde hay casi 4 millones de infectados y murieron m\u00e1s de 122.00 personas.\u00a0<\/a><b>Y la pandemia tambi\u00e9n est\u00e1 fogoneando la mayor fiebre del oro de la que se tenga memoria en\u00a0<\/b><a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/tema\/amazonas-tid67045\" data-event=\"contentLinkClick\">Amazonia\u00a0<\/a>, y que podr\u00eda tener consecuencias a largo plazo para las selvas v\u00edrgenes.<\/p>\n<p>Empujados por el astron\u00f3mico precio del oro, el imparable desempleo y la laxitud de los controles de un gobierno ocupado en otras urgencias, hay personas que viajan de todo Brasil a\u00a0<b>instalarse en cientos de campamentos mineros ilegales, invadiendo tierras ind\u00edgenas protegidas, arrasando porciones de bosque, envenenando r\u00edos con mercurio y lavando oro ilegal a trav\u00e9s de comercios de venta de piedras y minerales.<\/b>\u00a0Y la mayor\u00eda se sale con la suya.<\/p>\n<p>Gran parte de la actividad se concentra en el inmenso y poco patrullado estad de Par\u00e1, donde vive Souza, en el remoto foco minero de Itaituba, y donde las exportaciones de oro han aumentado abruptamente durante este a\u00f1o. Mientras Brasil enfocaba su atenci\u00f3n en la pandemia,\u00a0<b>las exportaciones se cuadruplicaron, hasta alcanzar los 245 millones de d\u00f3lares durante los primeros seis meses de este a\u00f1o.<\/b>\u00a0Y la deforestaci\u00f3n asociada con la miner\u00eda en territorio ind\u00edgena, donde esa actividad es ilegal, alcanz\u00f3 niveles r\u00e9cord.<\/p>\n<p>Tanto los agentes de la ley como los l\u00edderes ind\u00edgenas, los inspectores del gobierno federal y hasta los mineros dicen que el gobierno del presidente\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/tema\/jair-bolsonaro-tid65432\" data-event=\"contentLinkClick\">Jair Bolsonaro\u00a0<\/a>descuid\u00f3 su responsabilidad de proteger Amazonia. Mientras los cient\u00edficos dicen que la selva se encuentra en un punto de equilibrio peligrosamente inestable por la deforestaci\u00f3n,\u00a0<b>Bolsonaro reduce patrullajes y controles y busca legalizar la miner\u00eda en territorio ind\u00edgena.<\/b><\/p>\n<figure id=\"figure_3380643\" class=\"L epigrafe\" data-is=\"imagen\"><picture><source srcset=\"\/\/bucket2.glanacion.com\/anexos\/fotos\/43\/3380643w740.jpg\" media=\"(min-width: 768px)\" \/><source srcset=\"\/\/bucket2.glanacion.com\/anexos\/fotos\/43\/3380643w768.jpg\" media=\"(min-width: 380px)\" \/><\/picture>\n<div style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/bucket2.glanacion.com\/anexos\/fotos\/43\/3380643w380.jpg\" alt=\"El oro es pesado en una joyer\u00eda de Itaituba\" width=\"740\" height=\"493\" \/><p class=\"wp-caption-text\">El oro es pesado en una joyer\u00eda de Itaituba Cr\u00e9dito: Jabin Botsford\/The Washington Post<\/p><\/div><\/figure>\n<p>Bolsonaro, excapit\u00e1n del Ej\u00e9rcito, les sac\u00f3 a los militares la tarea de reprimir la destrucci\u00f3n del medio ambiente, pero el recambio result\u00f3 ser in\u00fatil. El m\u00e1ximo organismo de aplicaci\u00f3n ambiental, el Instituto Brasile\u00f1o del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama), sufre recortes presupuestarios, reducciones de personal, y es blanco constante de las cr\u00edticas del presidente. El organismo ha tenido que frenar la destrucci\u00f3n del equipamiento minero encontrado en las excavaciones ilegales -una t\u00e1ctica disuasiva muy efectiva, seg\u00fan los ambientalistas-, y tambi\u00e9n redujo sus operativos para frenar las actividades delictivas en Amazonia.<\/p>\n<p>&#8220;Pasamos a otra etapa&#8221;, dice S\u00e9rgio Leit\u00e3o, director ejecutivo del Instituto Escolhas, una ONG ambientalista que monitorea la miner\u00eda de oro durante la pandemia.<\/p>\n<p>&#8220;La cotizaci\u00f3n del oro, la cantidad de mano de obra dispuesta a trabajar por casi nada, la reducci\u00f3n de los controles, y un gobierno que quiere legalizar a\u00fan m\u00e1s la extracci\u00f3n de oro: es\u00a0<b>la tormenta perfecta<\/b>.&#8221;<\/p>\n<p>La oficina de Bolsonaro no quiso hacer comentarios para este art\u00edculo. El ministro de medio ambiente de Brasil, Ricardo Salles, inicialmente acord\u00f3 una entrevista, pero luego la cancel\u00f3. El Ministerio de Defensa defendi\u00f3 la respuesta del gobierno.<\/p>\n<p>&#8220;Nuestro pa\u00eds es injustamente acusado de no cuidar esa regi\u00f3n&#8221;, dice el comunicado del Ministerio de Defensa, y cita operativos recientes de control y recalca la complejidad de patrullar una selva &#8220;de proporciones continentales&#8221;.<\/p>\n<p>Pocos lo saben mejor que Souza.\u00a0<b>Ha rastrillado toda la Amazonia en busca de oro, sin licencia y en tierras protegidas. Dice que la pobreza y la burocracia no le dejaron otra opci\u00f3n: &#8220;No tuve elecci\u00f3n.&#8221;<\/b><\/p>\n<p>As\u00ed que hace todo lo posible para que no lo agarren. En su pr\u00f3xima incursi\u00f3n se adentrar\u00e1 tan hondo en la selva nativa -seis d\u00edas a pie y en canoa-, que no espera cruzarse con nadie. Solo selva y oro.<\/p>\n<figure id=\"figure_3380642\" class=\"L epigrafe\" data-is=\"imagen\">\n<div style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/bucket1.glanacion.com\/anexos\/fotos\/42\/3380642w380.jpg\" alt=\"Un trabajador derrite el oro en una tienda de Itaituba\" width=\"740\" height=\"493\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Un trabajador derrite el oro en una tienda de Itaituba Cr\u00e9dito: Jabin Botsford\/The Washington Post<\/p><\/div><\/figure>\n<p>La extracci\u00f3n ilegal de oro es responsable de una peque\u00f1a parte de la deforestaci\u00f3n de Amazonia -muchos menos que la agricultura-, pero sus efectos son m\u00e1s nocivos.<b>\u00a0El\u00a0<\/b><b>uso de mercurio es parte esencial del proceso de extracci\u00f3n y purificaci\u00f3n de las trazas de oro encontradas en el suelo<\/b>. La toxicidad del mercurio se filtra en el suelo, cala en el aire y contamina el agua.\u00a0<b>Hay ecosistemas marinos que colapsaron y comunidades ind\u00edgenas envenenadas por exposici\u00f3n al mercurio.<\/b>\u00a0Tras a\u00f1os de extracci\u00f3n, esa tierra queda convertido en un p\u00e1ramo inerte.<\/p>\n<p>&#8220;Termina matando la naturaleza&#8221;, dice Marilene Nascimento, cocinera de uno de los campamentos mineros ilegales de Itaituba, &#8220;El ri\u00f3 no es el mismo, los peces mueren. Y despu\u00e9s tardan a\u00f1os y a\u00f1os en recuperarse.&#8221;<\/p>\n<p>Tras a\u00f1os de trabajar en campamentos mineros, Nascimento tiene sentimientos ambiguos hacia su trabajo. No pierde de vista la devastaci\u00f3n forestal que ha presenciado, y el a\u00f1o pasado se hab\u00eda prometido no volver. Pero lleg\u00f3 la pandemia y las otras ofertas de trabajo se cayeron, hasta que la llam\u00f3 una amiga y le record\u00f3 que se ganaba buen dinero: por trabajar como cocinera durante un mes, les pagar\u00edan 30 gramos de oro.<\/p>\n<p>Nascimento hizo cuentas r\u00e1pidamente seg\u00fan la cotizaci\u00f3n del oro aquel d\u00eda, y se qued\u00f3 helada.\u00a0<b>La cuenta daba m\u00e1s de 1200 d\u00f3lares, mucho m\u00e1s que el a\u00f1o pasado, y 10 veces m\u00e1s que lo que ganar\u00eda en la ciudad.<\/b><\/p>\n<p>&#8220;Es feo ver que destruyen la naturaleza, pero se gana muy bien&#8221;, dice.<\/p>\n<p><b>La selva siempre ha sido una red de salvaci\u00f3n para los brasile\u00f1os.<\/b>\u00a0Durante la crisis econ\u00f3mica de la d\u00e9cada de 1980, casi 100.000 personas descend\u00edan a las minas conocidas como Serra Pelada. Despu\u00e9s de la crisis financiera global de 2009 tambi\u00e9n se produjo una oleada, y nuevamente en 2013. El minero de oro se hab\u00eda vuelto un arquetipo brasile\u00f1o: un hombre que se aventuraba en la selva con poco m\u00e1s que una hamaca paraguaya y muchas esperanzas.<\/p>\n<p>Pero el minero actual es muy distinto<b>. En la \u00faltima d\u00e9cada, el negocio se industrializ\u00f3 y profesionaliz\u00f3<\/b>. Hay redes bien financiadas que equipan a los mineros con costosa maquinaria pesada, como topadoras o camiones de construcci\u00f3n. Los pozos m\u00e1s remotos tienen Wi-Fi, televisi\u00f3n por cable y calefacci\u00f3n a gas. Seducidos por la tecnolog\u00eda y las comodidades, incluso algunos pobladores ind\u00edgenas se suman a las excavaciones.<\/p>\n<p><b>Bolsonaro, elegido en 2018, prometi\u00f3 expandir a\u00fan m\u00e1s la miner\u00eda<\/b>. Hijo de un minero de Serra Pelada, el mandatario dice que no son delincuentes, sino trabajadores que luchan por sobrevivir. Los ha recibido en reuniones y critic\u00f3 al Ibama por destruir sus equipamientos. El a\u00f1o pasado, la agencia quem\u00f3 solo 72 m\u00e1quinas mineras pesadas, alrededor de un tercio de las destruidas en 2015. Los funcionarios que supervisaron una operaci\u00f3n fueron despedidos. Los militares cancelaron otro, impidiendo que Ibama usara sus helic\u00f3pteros.<\/p>\n<p>Los inspectores superiores del Ibama, que hablaron bajo condici\u00f3n de anonimato por temor a represalias, dicen que el discurso y las pol\u00edticas de Bolsonaro envalentonaron a los mineros de oro e hicieron pr\u00e1cticamente imposible el trabajo de la agencia ambiental. Los inspectores dicen que cuando los dejan salir, los mineros ilegales se burlan de ellos. Los inspectores dicen que nada detiene a los mineros, y que de una forma u otra siempre logran sacar el oro de la selva. Aseguran que Bolsonaro est\u00e1 de su lado y los apa\u00f1a.<\/p>\n<p>&#8220;La presi\u00f3n pol\u00edtica es tremenda&#8221;, dijo uno de los funcionarios. &#8220;Es pr\u00e1cticamente imposible salir al campo. Nos atacan constantemente&#8230; Y no hay castigo para esa gente.&#8221;<\/p>\n<p><b>The Washington Post<\/b><\/p>\n<p>Tomado de: https:\/\/www.lanacion.com.ar\/el-mundo\/el-coronavirus-desata-fiebre-del-oro-ilegal-nid2440758<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Naci\u00f3n 04 de Septiembre de 2020 &nbsp; R\u00cdO DE JANEIRO.- Alessandro Souza es buscador de oro. Lo busca en lo profundo de los territorios ind\u00edgenas protegidos de la selva amaz\u00f3nica, viajando en canoa o a pie durante d\u00edas,\u00a0y no vuelve hasta llenarse los bolsillos. 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