{"id":23428,"date":"2021-03-29T17:59:58","date_gmt":"2021-03-29T20:59:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amazoniasocioambiental.org\/radar\/los-tesoros-que-esconde-la-puerta-de-la-amazonia-colombiana\/"},"modified":"2021-04-15T18:04:20","modified_gmt":"2021-04-15T21:04:20","slug":"los-tesoros-que-esconde-la-puerta-de-la-amazonia-colombiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raisg.org\/en\/radar\/los-tesoros-que-esconde-la-puerta-de-la-amazonia-colombiana\/","title":{"rendered":"Los tesoros que esconde la puerta de la Amazon\u00eda colombiana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">El Nuevo Siglo<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">29 de marzo de 2021<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<strong>Un d\u00eda caminando por el extenso bosque h\u00famedo del Guaviare vi varios monos ardilla. Luego vi una garza azul y al rato un \u00e1guila pescadora\u201d, dice susurrando el bi\u00f3logo y ornit\u00f3logo C\u00e9sar Arredondo,<\/strong>\u00a0mientras de cerca lo siguen expectantes un grupo de periodistas, camar\u00f3grafos y fot\u00f3grafos, en medio de la selva amaz\u00f3nica del sure\u00f1o departamento del Guaviare.<\/p>\n<p>Los visitantes esperan detr\u00e1s de sus lentes la aparici\u00f3n en la copa de los \u00e1rboles de los monos ardilla mientras escuchan a lo lejos el sonido de los monos aulladores.<\/p>\n<p>El recorrido se realiza con el mayor sigilo pero sin perder ning\u00fan detalle de vista, en medio de uno de los paisajes m\u00e1s extraordinarios y a la vez m\u00e1s biodiversos que un fotoperiodista pueda captar en la puerta de la Amazon\u00eda colombiana: La Serran\u00eda de la Lindosa.<\/p>\n<p>Hacia donde se mire en el horizonte se observa solo la selva, que se entrelaza con una cadena de formaciones rocosas de infinidad de monta\u00f1as, colinas y t\u00faneles, que se extienden por un inmenso territorio de 12 mil hect\u00e1reas en el Guaviare.<\/p>\n<p>L<strong>os gu\u00edas guaviarenses, Edwin Barreto y Cesar Arredondo, son los encargados de acompa\u00f1arnos. Es f\u00e1cil corroborar cada una de sus palabras, pues, a cada paso que se da, es frecuente ver fauna silvestre: un ave peque\u00f1a all\u00ed o un gallito de la roca guyan\u00e9s (Rupicola rupicola) por all\u00e1, que es una escurridiza especie que solo habita en los pa\u00edses de la cuenca amaz\u00f3nica de Sudam\u00e9rica.<\/strong><\/p>\n<p>Incluso un mono churuco (Lagothrix lugens), que salta entre los \u00e1rboles, sacude su cara y nos mira con recelo. El mam\u00edfero va a refugiarse en uno de los cientos de \u00e1rboles sin perdernos de vista, mientras los lentes giran velozmente, intentando enfocarlo para captar su perfecta imagen entre el denso matorral.<\/p>\n<p><strong>Es este territorio, poco explorado, se siente mucha paz como resultado del encuentro de cientos de especies vegetales y animales al servicio de los sentidos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pinturas rupestres<\/strong><\/p>\n<p>Entre la capital San Jos\u00e9 del Guaviare, y el Raudal del Guayabero, hay unos 38 kil\u00f3metros que se pueden hacer en una voladora (lancha r\u00e1pida), navegando por el majestuoso r\u00edo Guaviare hasta su nacimiento, en donde desembocan los r\u00edos Ariari, proveniente del Meta y el Guayabero, (Guaviare) y es en este \u00faltimo donde inicia el trayecto final del recorrido.<\/p>\n<p><strong>El r\u00edo pasa justo entre la uni\u00f3n de las Serran\u00edas de La Lindosa (Guaviare) y la Serran\u00eda de la Macarena (Meta) y es en la primera que queda el puerto, que no es m\u00e1s que una casa que antes serv\u00eda como punto de provisi\u00f3n para los cultivadores, en donde por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas, el tesoro arqueol\u00f3gico color ocre que resguarda el Raudal del Guayabero, se mantuvo escondido entre el verde profundo de la coca.<\/strong><\/p>\n<p>Es en este lugar donde empieza una larga caminata de subida de una hora aproximadamente, donde el denso bosque del Guaviare protege uno de los yacimientos arqueol\u00f3gicos m\u00e1s importantes, pero poco conocidos de Colombia. En las lisas paredes de un afloramiento rocoso, propio de la Serran\u00eda de la Lindosa, se encuentra uno de los murales m\u00e1s importantes de la pintura rupestre colombiana.<\/p>\n<p>A\u00fan no se ha podido fechar exactamente por los arque\u00f3logos, pero con las excavaciones y el estimativo del radiocarbono, se especula que puede datar de hace 12.600 a\u00f1os; incluso m\u00e1s reciente, de entre 7.000 y 8.000 a\u00f1os. No se sabe con qu\u00e9 material fueron hechos esos murales, que superponen escenas en las que se reconocen figuras de dantas, lagartos, mujeres embarazadas, escaleras y danzas rituales.<\/p>\n<p><strong>\u201cLo que vemos son unas pinturas que planteamos como potencial de mega fauna extinta. Esto aparece en paneles que ya hab\u00edan sido registrados tiempo atr\u00e1s en la Serran\u00eda de la Lindosa\u201d, afirma Jairo Bueno, Coordinador de turismo del departamento del Guaviare.<\/strong><\/p>\n<p>La comunidad de cerca de 60 personas, quienes por a\u00f1os vivieron de la coca y hoy le apuestan al turismo natural, son los protectores de este tesoro arqueol\u00f3gico.<\/p>\n<p>&#8220;Ya los turistas est\u00e1n llegando y tiene un contacto cercano con la comunidad. Atraviesan el ca\u00f1\u00f3n en una canoa motorizada, visitan las pinturas con un gu\u00eda baquiano y suben a un mirador natural que tiene una imponente vista de todo el r\u00edo y el Parque Nacional de La Macarena&#8221;, afirma Fredy Clavijo, un joven que recibe a los visitantes en una caseta de madera sobre el r\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Escudo Guayan\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p>Edwin Barreto es un gu\u00eda profesional de turismo que afirma que Colombia alberga uno de los suelos m\u00e1s antiguos y biodiversos del planeta, ubicado en el Escudo Guayan\u00e9s, una regi\u00f3n geogr\u00e1fica &#8220;que data del origen prec\u00e1mbrico\u201c.<\/p>\n<p>Barreto hace su exposici\u00f3n desde la cima de una colina mientras mira a la distancia la Puerta de Ori\u00f3n, una imponente estructura rocosa de m\u00e1s de 12 metros de alto por 15 de ancho, lugar emblem\u00e1tico de la zona, la cual se encuentra a tan solo siete kil\u00f3metros de San Jos\u00e9 del Guaviare.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"align-center\" src=\"https:\/\/www.elnuevosiglo.com.co\/sites\/default\/files\/inline-images\/11lf2-marzo29.jpg\" alt=\"ENS\" width=\"641\" height=\"428\" data-entity-type=\"file\" data-entity-uuid=\"d5a3381e-3ff6-4313-b1d4-ad8ff584f5ff\" \/><\/p>\n<p>Se denomina la Puerta de Ori\u00f3n debido a que, seg\u00fan los pobladores locales, desde este lugar se alinea el cintur\u00f3n de Ori\u00f3n y se puede ver a trav\u00e9s de \u00e9l. La Puerta est\u00e1 rodeada de una amplia extensi\u00f3n de vegetaci\u00f3n, que se puede cruzar en un recorrido de alrededor de 40 minutos, donde se contempla la belleza geol\u00f3gica de uno de los lugares tur\u00edsticos m\u00e1s impresionantes de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego de un recorrido de no m\u00e1s de cinco minutos, se llega a una de las rocas m\u00e1s antiguas del planeta, con 1.300 millones de a\u00f1os y 800 metros de altura.<\/p>\n<p>Estos ecosistemas albergan especies de flora y fauna que s\u00f3lo existen all\u00ed, en la puerta de la Amazon\u00eda colombiana. Se trata de un mundo perdido, virgen e inexplorado. Un territorio que se extiende por cuatro departamentos: Caquet\u00e1, Guain\u00eda, Vaup\u00e9s y Vichada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEscudo Guayan\u00e9s? Suena rara la palabra, pero se trata de unas rocas muy particulares que afloran a la superficie y forman una suerte de serran\u00edas que est\u00e1n inmersas en un contexto amaz\u00f3nico o de la Orinoquia.<\/strong><\/p>\n<p>Como ejemplo se encuentran la Serran\u00eda de Chiribiquete o La Lindosa. Lo particular es que toda la fauna y flora que est\u00e1 asociada a esas formaciones rocosas es antiqu\u00edsima tambi\u00e9n. Y como son islas, tanto la fauna como la flora han permanecido millones de a\u00f1os aisladas. Hay plantas \u00fanicas, como la flor del Guaviare.<\/p>\n<p>Su clima es tropical y la temperatura oscila entre los 25 \u00b0C y 30 \u00b0C. Por eso, mientras se hacen largas excursiones entre \u2018ciudades\u2019 naturales de piedra, es posible encontrar r\u00edos con agua cristalina que permiten ver los hermosos colores de la planta acu\u00e1tica macarenia clavigera.<\/p>\n<p><strong>Damas del Nare<\/strong><\/p>\n<p><strong>Desde el puerto de San Jos\u00e9 del Guaviare, en un recorrido que toma tres horas por el r\u00edo Guaviare, y una hora larga de caminata en medio de la selva, se llega a la laguna Damas del Nare, h\u00e1bitat de delfines rosados llamados por los lugare\u00f1os como \u2018Taty\u2019. Son animales muy amigables tanto as\u00ed que, ante los aplausos, sacan parte de su cuerpo del agua para saludar a quienes los visitan.<\/strong><\/p>\n<p>Econare es la administradora tur\u00edstica de la laguna, una organizaci\u00f3n de campesinos desplazados por el conflicto que azot\u00f3 la zona en el pasado. Ellos crearon la empresa que se encarga de recibir a viajeros de todas partes del mundo para mostrarles a los delfines de r\u00edo y, adem\u00e1s, para que se deleiten con su amplia gastronom\u00eda basada en el pescado, tub\u00e9rculos y frutas.\/Agencia Anadolu<\/p>\n<p>Tomado de: <a href=\"https:\/\/www.elnuevosiglo.com.co\/articulos\/03-29-2021-los-tesoros-que-esconde-la-puerta-de-la-amazonia-colombiana\">https:\/\/www.elnuevosiglo.com.co\/articulos\/03-29-2021-los-tesoros-que-esconde-la-puerta-de-la-amazonia-colombiana<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Nuevo Siglo 29 de marzo de 2021 &nbsp; \u201cUn d\u00eda caminando por el extenso bosque h\u00famedo del Guaviare vi varios monos ardilla. 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