{"id":12271,"date":"2019-11-20T16:45:23","date_gmt":"2019-11-20T19:45:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amazoniasocioambiental.org\/?p=12271"},"modified":"2019-11-26T16:48:17","modified_gmt":"2019-11-26T19:48:17","slug":"mujeres-warao-migran-con-sus-artesanias-tradicionales-a-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/radar\/mujeres-warao-migran-con-sus-artesanias-tradicionales-a-brasil\/","title":{"rendered":"Mujeres warao migran con sus artesan\u00edas tradicionales a Brasil"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Efecto Cocuyo<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">20 de Noviembre de 2019<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A miles de kil\u00f3metros del\u00a0<strong>Delta del Orinoco<\/strong>,\u00a0<strong>decenas de mujeres de la etnia Warao<\/strong>\u00a0mantienen vivas sus tradiciones en\u00a0<strong>Brasil<\/strong>, a donde llegaron tras\u00a0<strong>huir de la crisis de Venezuela<\/strong>\u00a0y hoy sobreviven gracias a la fibra de burit\u00ed, el \u201c\u00e1rbol de la vida\u201d de este pueblo ind\u00edgena.<\/p>\n<p>Erminia N\u00fa\u00f1ez de Mariano dej\u00f3 atr\u00e1s su hogar, en el estado venezolano de\u00a0<strong>Delta Amacuro<\/strong>, en busca de nuevas oportunidades en\u00a0<strong>Pacaraima<\/strong>, la peque\u00f1a ciudad brasile\u00f1a que constituye el paso fronterizo entre Brasil y Venezuela.<\/p>\n<p>\u201cVine de Venezuela por algo. Vine porque\u00a0<strong>nosotros, los Warao, sufrimos de todo, de verdad, pasamos miseria<\/strong>. Por eso buscamos soluci\u00f3n, para mejorar la vida de los ni\u00f1os y la m\u00eda\u201d, explic\u00f3 en una entrevista con\u00a0<em>Efe<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cAhora estamos trabajando, gracias a Dios, estamos comiendo bien\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Erminia, quien lleg\u00f3 a Brasil junto a su familia, es una de las decenas de mujeres que se gana la vida en el e<strong>stado de Roraima<\/strong>\u00a0gracias a las\u00a0<strong>tradiciones ancestrales de los Warao<\/strong>, principalmente con la confecci\u00f3n de objetos artesanales con fibra de\u00a0<strong>buriti<\/strong>, un material que se obtiene de un \u00e1rbol nativo de la Amazon\u00eda, pero presente en otras regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Este \u00e1rbol \u201ces importante en la vida de uno porque saca gusanos, vino, fruta, fibra\u2026 Y de all\u00ed uno teje\u201d, cuenta a<em>\u00a0Efe<\/em>\u00a0Marcelina Berm\u00fadez, otra de las artesanas Warao que migr\u00f3 a Boa Vista, capital del estado de Roraima.<\/p>\n<p>Marcelina aprendi\u00f3 a tejer la fibra de\u00a0<strong>buriti<\/strong>\u00a0cuando solo ten\u00eda ocho a\u00f1os en su localidad natal gracias al ejemplo de su madre: \u201cCada d\u00eda yo hac\u00eda m\u00e1s y as\u00ed crec\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>En 2002, cuando su \u00faltima hija ten\u00eda dos a\u00f1os, inici\u00f3 un viaje que la llev\u00f3 a recorrer centenas de kil\u00f3metros por tierras venezolanas hasta llegar a\u00a0<strong>Boa Vista<\/strong>, donde hoy sigue los pasos de su madre para poder decirle a su familia: \u201cHija, s\u00ed que hice y te voy a mandar dinero\u201d.<\/p>\n<p>Precisamente a trav\u00e9s de su arte ancestral, la sensibilidad de los ind\u00edgenas Warao lleg\u00f3 este mes de noviembre a S\u00e3o Paulo con la exposici\u00f3n \u201cOjidu \u2013 \u00c1rbol de la Vida Warao\u201d, un proyecto que cuenta con el apoyo\u00a0<strong>de la Agencia de la ONU para los Refugiados<\/strong>\u00a0(Acnur) y el Gobierno federal, entre otros.<\/p>\n<p>Centenares de objetos de\u00a0<strong>fibra de buriti<\/strong>, desde cestas a jarrones, pasando por sombreros y bolsos, conforman esta muestra realizada en el museo A Casa y que busca promover la autosuficiencia de los Warao, quienes constituyen una parte importante del\u00a0<strong>creciente \u00e9xodo venezolano en Brasil<\/strong>.<\/p>\n<p>Los Warao, la segunda mayor poblaci\u00f3n ind\u00edgena de Venezuela, habitan en el Delta del Orinoco desde hace al menos 8.000 a\u00f1os, pero en las \u00faltimas d\u00e9cadas se han visto obligados a dejar sus tierras debido a que el desv\u00edo de los r\u00edos los dej\u00f3 sin alimentos.<\/p>\n<p>\u201cEmpezaron a llegar (a Brasil) en 2016. Fueron uno de los primeros indicadores de que se estaba iniciando ese flujo de personas que ven\u00edan de Venezuela a Brasil\u201d cuando comenz\u00f3 el \u201cdeterioro de la situaci\u00f3n venezolana, tanto econ\u00f3mica como social\u201d, afirm\u00f3 en una entrevista con\u00a0<em>Efe<\/em>\u00a0el portavoz de Acnur en Brasil, Luiz Fernando Godinho.<\/p>\n<p>Las Naciones Unidas apuntan que casi\u00a0<a href=\"https:\/\/efectococuyo.com\/la-humanidad\/acnur-y-oim-lanzan-plan-de-1-350-millones-para-atender-a-migrantes-y-refugiados-venezolanos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>4,5 millones de venezolanos ya dejaron su pa\u00eds<\/strong><\/a>\u00a0y, en concreto, se estima que unos 4.500 son ind\u00edgenas Warao que est\u00e1n en ciudades del norte de Brasil, como Pacaraima y Boa Vista (en Romaina) y Manaos (en Amazonas).<\/p>\n<p>Godinho resalt\u00f3 que la exposici\u00f3n, adem\u00e1s de \u201cmostrar la belleza de la artesan\u00eda de los Warao\u201d, tiene como objetivo \u201ccolocar estos productos en el mercado para generar una renta que sea suficiente\u201d para ellos.<\/p>\n<p>\u201cPero tambi\u00e9n hay otro mensaje: de resiliencia, de la capacidad de superaci\u00f3n de los refugiados y de la capacidad de contribuir a la cultura del pa\u00eds que los recibe\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Tomado de: https:\/\/efectococuyo.com\/la-humanidad\/mujeres-warao-migran-con-sus-artesanias-tradicionales-a-brasil\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efecto Cocuyo 20 de Noviembre de 2019 &nbsp; A miles de kil\u00f3metros del\u00a0Delta del Orinoco,\u00a0decenas de mujeres de la etnia Warao\u00a0mantienen vivas sus tradiciones en\u00a0Brasil, a donde llegaron tras\u00a0huir de la crisis de Venezuela\u00a0y hoy sobreviven gracias a la fibra de burit\u00ed, el \u201c\u00e1rbol de la vida\u201d de este pueblo ind\u00edgena. Erminia N\u00fa\u00f1ez de Mariano&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":321,"featured_media":12272,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-12271","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-radar","category-2","description-off"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/321"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12271"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12271\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12275,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12271\/revisions\/12275"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}