{"id":25858,"date":"2021-08-13T14:38:48","date_gmt":"2021-08-13T17:38:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amazoniasocioambiental.org\/?p=25858"},"modified":"2021-08-18T14:40:35","modified_gmt":"2021-08-18T17:40:35","slug":"la-mitad-de-los-bosques-de-latinoamerica-no-sobreviviria-luego-de-sufrir-su-primer-incendio-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/radar\/la-mitad-de-los-bosques-de-latinoamerica-no-sobreviviria-luego-de-sufrir-su-primer-incendio-estudio\/","title":{"rendered":"La mitad de los bosques de Latinoam\u00e9rica no sobrevivir\u00eda luego de sufrir su primer incendio | ESTUDIO"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/08\/11165202\/ARMADILLO.jpg\" \/><\/p>\n<p>Mongabay<br \/>\n<a href=\"https:\/\/es.mongabay.com\/by\/nicolas-bustamante-hernandez\/\" rel=\"tag\" data-wpel-link=\"internal\">Nicol\u00e1s Bustamante Hern\u00e1ndez<\/a><br \/>\n13 de agosto, 2021<\/p>\n<div class=\"bulletpoints\">\n<ul>\n<li><em>Por primera vez un estudio hizo seguimiento durante 15 a\u00f1os, desde 2003 y hasta 2018, a los bosques de 22 pa\u00edses latinoamericanos y analiz\u00f3 su resistencia a los incendios. De acuerdo con los autores, liderados por la Universidad Nacional de Colombia, el 48 % de los bosques que sufrieron una conflagraci\u00f3n en 2003 desapareci\u00f3 en los a\u00f1os posteriores.<\/em><\/li>\n<li><em>La investigaci\u00f3n encontr\u00f3 que todos los bosques de Am\u00e9rica Latina son susceptibles a los fuegos. Las consecuencias: mayores emisiones de CO2, otros gases de efecto invernadero y material particulado, as\u00ed como el deterioro de la biodiversidad.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p>La extrema fragilidad de los bosques latinoamericanos ha sido demostrada gracias a un estudio pionero publicado en la revista\u00a0<a href=\"https:\/\/advances.sciencemag.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener external noreferrer\" data-wpel-link=\"external\"><em>Science Advances<\/em><\/a>, el cual revel\u00f3\u00a0un alarmante hallazgo: la mitad de los bosques de la regi\u00f3n no sobrevivir\u00eda luego de sufrir su primer incendio y, mucho menos, ser\u00e1n capaces de soportar una segunda conflagraci\u00f3n en menos de cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, titulada\u00a0<strong><em>P\u00e9rdida inducida por incendios de los bosques con mayor biodiversidad del mundo en Latinoam\u00e9rica<\/em><\/strong>, fue dirigida por la\u00a0<a href=\"https:\/\/unal.edu.co\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener external noreferrer\" data-wpel-link=\"external\">Universidad Nacional de Colombia<\/a>\u00a0y evalu\u00f3, por primera vez, las catastr\u00f3ficas consecuencias en 15 a\u00f1os (desde 2003) de los incendios forestales en\u00a0<strong>22 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina<\/strong>.<\/p>\n<p>Los investigadores se centraron en los en los\u00a0<strong>16 pa\u00edses con mayores tasas de\u00a0p\u00e9rdida<\/strong>, siendo Paraguay (8,4 %), Guatemala (7,84 %), Honduras (6,13 %), Belice (3,63 %) y M\u00e9xico (3,40 %) los que tuvieron los mayores porcentajes de bosques quemados en 2003.<\/p>\n<p>El estudio cont\u00f3 adem\u00e1s con la participaci\u00f3n de cient\u00edficos del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.ciep.cl\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener external noreferrer\" data-wpel-link=\"external\">Centro de Investigaci\u00f3n en Ecosistemas de la Patagonia<\/a>, en Chile; el Centro de Ecolog\u00eda y Aplicaciones Forestales de Espa\u00f1a, y la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.stonybrook.edu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener external noreferrer\" data-wpel-link=\"external\">Universidad Stony Brook<\/a>, en Estados Unidos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_224341\" class=\"wp-caption alignnone\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-224341\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/04\/15151717\/bosque-seco-el-canoncillo-peru-3-768x512.jpg\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" srcset=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/04\/15151717\/bosque-seco-el-canoncillo-peru-3-768x512.jpg 768w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/04\/15151717\/bosque-seco-el-canoncillo-peru-3-1200x800.jpg 1200w\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Expertos y autoridades encuentran uno de los \u00e1rboles quemados por un incendio forestal en El Ca\u00f1oncillo, Per\u00fa. Foto: Marvin S\u00e1nchez.<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/es.mongabay.com\/2019\/05\/deforestacion-e-incendios-en-colombia-siguen-generando-conflictos-ambientales\/\" data-wpel-link=\"internal\">Dolors Armenteras<\/a>, autora principal del estudio y l\u00edder del grupo de Ecolog\u00eda del Paisaje y Modelaci\u00f3n de Ecosistemas (<a href=\"http:\/\/ecolmod.unal.edu.co\/index.php?id=1&amp;no_cache=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener external noreferrer\" data-wpel-link=\"external\">Ecolmod<\/a>) de la Universidad Nacional de Colombia, explica que el objetivo de la investigaci\u00f3n fue examinar qu\u00e9 les ocurre en el largo plazo a los bosques despu\u00e9s de un incendio:\u00a0\u00bfse recuperan o se transforman?<\/p>\n<p>Lo que buscaban era generar un diagn\u00f3stico de la vulnerabilidad de estos ecosistemas, entendiendo vulnerabilidad como el porcentaje de biomasa vegetal \u2014troncos, ramas, tallos, frutos\u2026\u2014 que se pierde tras un solo incendio y su potencial capacidad de recuperarse.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos monitorearon bosques que se quemaron sin que en ellos se hubiesen presentado talas previas para abrir pastizales. Seg\u00fan Armenteras, el equipo de investigadores quiso incluir una muestra de bosques m\u00e1s amplia que la que habitualmente se encuentra en esta clase de estudios, que suelen contar solamente con datos de pa\u00edses de la cuenca amaz\u00f3nica, especialmente Brasil.<\/p>\n<p>Para lograrlo, utilizaron mapas de cobertura de la tierra en Latinoam\u00e9rica desde 2001 y observaciones mensuales de \u00e1rea quemada con la ayuda del instrumento satelital Modis, de la Nasa, desde 2003 hasta 2018.<\/p>\n<figure id=\"attachment_227560\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-227560\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/08\/12213427\/Figure1A-scaled-e1628810689905.jpg\" alt=\"Coberturas de la tierra para el a\u00f1o 2001. Fuente: Art\u00edculo 'P\u00e9rdida inducida por incendios de los bosques con mayor biodiversidad del mundo en Latinoam\u00e9rica'.\" width=\"710\" height=\"919\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Coberturas de la tierra para el a\u00f1o 2001. Fuente: Art\u00edculo \u2018P\u00e9rdida inducida por incendios de los bosques con mayor biodiversidad del mundo en Latinoam\u00e9rica\u2019.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Los incendios generan alarma en todos los pa\u00edses<\/strong><\/h3>\n<p>Los cient\u00edficos estimaron que, en 2003, aproximadamente 8,5 millones de hect\u00e1reas de bosque de Am\u00e9rica Latina, equivalentes al 1,1 % de la superficie de la regi\u00f3n, sufrieron al menos un incendio forestal. Una vez identificadas esas zonas quemadas, las monitorearon hasta 2018.<\/p>\n<p>Los investigadores concluyeron que los primeros cinco a\u00f1os posteriores a cada incendio son cr\u00edticos, pues\u00a0<strong>la mitad de los bosques estudiados \u2014que solo se quemaron una vez al inicio del siglo\u2014 terminaron perdi\u00e9ndose totalmente en ese tiempo<\/strong>\u00a0y que la otra mitad de los bosques quemados volvieron a incendiarse hasta dos o tres veces m\u00e1s, degrad\u00e1ndose totalmente.<\/p>\n<p>\u201cNotamos que si ocurre un segundo fuego en ese lapso [cinco a\u00f1os] las consecuencias son devastadoras para el bosque y su biodiversidad, pero a\u00fan es posible la recuperaci\u00f3n.\u00a0<strong>Un tercer incendio termina por desaparecer totalmente el bosque<\/strong>\u201d, asegura Armenteras, quien agrega que en poco tiempo y si no se toman acciones \u201cla mayor\u00eda de estos ecosistemas pueden quedar reducidos a pastos, sabanas, herbazales y cultivos\u201d.<\/p>\n<p>De acuerdo con el estudio, hubo p\u00e9rdida de cobertura forestal en todos los pa\u00edses. Pero las mayores tasas de deterioro, tras la ocurrencia de un solo incendio en bosques perennes o siempreverdes, aquellos que\u00a0mantienen su verdor y follaje a lo largo del a\u00f1o, se presentaron principalmente en\u00a0<strong>Panam\u00e1 (64,7 %); Paraguay (61,5 %) y Brasil (56,6 %)<\/strong>, mientras que otros pa\u00edses como M\u00e9xico, Guatemala y Belice tuvieron deterioros menos dr\u00e1sticos en sus bosques quemados (30,7 %, 30,4 %, y 17 %, respectivamente).<\/p>\n<figure id=\"attachment_208509\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-208509\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2019\/08\/27054840\/GP0STTS34_PressMedia-768x512.jpg\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" srcset=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2019\/08\/27054840\/GP0STTS34_PressMedia-768x512.jpg 768w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2019\/08\/27054840\/GP0STTS34_PressMedia-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2019\/08\/27054840\/GP0STTS34_PressMedia-610x407.jpg 610w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2019\/08\/27054840\/GP0STTS34_PressMedia.jpg 1800w\" alt=\"Incendios en la Amazon\u00eda. Altamira, Para, Brasil. Incendio en Cerra do Cachimbo REBIO. Foto: Victor Moriyama\/Greenpeace.\" width=\"768\" height=\"512\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Altamira, Para, Brasil. Incendio en Cerra do Cachimbo REBIO. Foto: Victor Moriyama\/Greenpeace.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Aunque los bosques perennes bolivianos mostraron una alta resistencia a los fuegos \u201470,7 % persistieron luego de quemarse\u2014,\u00a0<strong>un 5,5 % de estos se convirtieron luego en tierras de cultivo<\/strong>. En segundo lugar estuvo Brasil con 3,5 % de su cobertura forestal quemada que termin\u00f3 luego siendo transformada. El periodo de estudio no incluy\u00f3 los incendios de los \u00faltimos dos a\u00f1os en Brasil y Bolivia.<\/p>\n<p>En cuanto a los\u00a0<strong>bosques templados<\/strong>, presentes en el sur del continente,\u00a0<strong>Chile fue el pa\u00eds que tuvo las mayores tasas de transformaci\u00f3n y donde estos ecosistemas quemados se convirtieron, sobre todo, en cultivos (26,8 %), sabanas (22,1 %) y herbazales (11,3 %)<\/strong>. Argentina, por su parte, fue la segunda naci\u00f3n con la mayor conversi\u00f3n de bosques templados a tierras de cultivos, con 17,6 %.<\/p>\n<p>En el caso de los bosques mixtos \u2014en los que conviven bosques primarios y secundarios con cultivos, por ejemplo\u2014, el 19 % de esta cobertura forestal quemada en Chile se convirti\u00f3 en herbazales.<\/p>\n<p>Para \u00c1ngela Hern\u00e1ndez, del Centro de Investigaci\u00f3n en Ecosistemas de la Patagonia, y una de las autoras del estudio, la extrema situaci\u00f3n chilena se debe a que, por a\u00f1os, y desde el comienzo de la dictadura de Augusto Pinochet, el gobierno financi\u00f3 e incentiv\u00f3, mediante el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.conaf.cl\/cms\/editorweb\/transparencia\/marco_normativo\/DL-701_28-OCT-1974.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener external noreferrer\" data-wpel-link=\"external\">decreto de ley 701<\/a>, a los propietarios de la tierra y a las empresas para plantar<strong>\u00a0especies forestales introducidas de r\u00e1pido crecimiento<\/strong>\u00a0\u2014monocultivos de pino y eucalipto, principalmente\u2014 en \u00e1reas de cultivos agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Esto, dice Hern\u00e1ndez, llev\u00f3 a un cambio de uso del suelo acelerado, principalmente en la zona centro-sur de Chile.<\/p>\n<figure id=\"attachment_213191\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-213191\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2020\/03\/14190925\/IMG-20200313-WA0035-768x512.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Incendios en la regi\u00f3n del Maule consumen bosque maulino, el m\u00e1s biodiverso de Chile. Foto: Alcald\u00eda De Molina<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cA mis ojos, se ha generado un problema ambiental y socioecon\u00f3mico, ya que, como fue un negocio tan lucrativo, los empresas empezaron a sustituir el bosque nativo por plantaciones de r\u00e1pido crecimiento, lo que ha significado una homogeneizaci\u00f3n del paisaje, dominado ahora principalmente por plantaciones y generando una gran cantidad de biomasa\u201d, explica Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>A lo anterior, dice la investigadora, se suma la alta densidad de poblaci\u00f3n de la zona centro-sur de Chile, lo cual \u201cse traduce en bajas defensas del paisaje para mitigar los incendios, teniendo en cuenta que la mayor\u00eda de estos son de origen humano\u201d.<\/p>\n<p>Armenteras considera que los fuegos provocados deben ser estudiados con mayor rigurosidad, \u201cdebido a que aumentan las emisiones de gases y material particulado que afectan la calidad del aire y contribuyen al aumento del cambio clim\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Cambio clim\u00e1tico y deterioro de la fauna<\/strong><\/h3>\n<p>La bi\u00f3loga Dolors Armenteras afirma que para que se presente un fuego deben darse tres condiciones b\u00e1sicas, que conforman el denominado \u2018tri\u00e1ngulo del fuego\u2019:\u00a0<strong>un combustible, que es la materia vegetal; condiciones de clima seco y alta temperatura, y una llama que permita el inicio de la combusti\u00f3n o ignici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_227561\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-227561\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/08\/12213437\/Figure1B-scaled-e1628812767780.jpg\" alt=\"Frecuencia de incendios entres 2002 y 2018. Verde = 1 incendio. Rojo = 2 incendios. Amarillo = 3 o m\u00e1s incendios. Fuente: Art\u00edculo 'P\u00e9rdida inducida por incendios de los bosques con mayor biodiversidad del mundo en Latinoam\u00e9rica'.\" width=\"710\" height=\"919\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Frecuencia de incendios entres 2002 y 2018. Verde = 1 incendio. Rojo = 2 incendios. Amarillo = 3 o m\u00e1s incendios. Fuente: Art\u00edculo \u2018P\u00e9rdida inducida por incendios de los bosques con mayor biodiversidad del mundo en Latinoam\u00e9rica\u2019.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Seg\u00fan ella, lo primero que pasa cuando se incendia un bosque es que el combustible se consume. Si el bosque est\u00e1 en buenas condiciones, y a\u00fan conserva la humedad de la vegetaci\u00f3n, es m\u00e1s dif\u00edcil que el fuego se extienda; en cambio, si est\u00e1 m\u00e1s seco, porque ha sido degradado, se ha entresacado le\u00f1a o hay mucha fragmentaci\u00f3n y claros en la vegetaci\u00f3n, tendr\u00e1 menos humedad y se consumir\u00e1 m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p><strong>La primera consecuencia directa del fuego en los bosques es su p\u00e9rdida de resistencia a futuros incendios<\/strong>. La desecaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n trae consigo cambios en el microclima del ecosistema, pero si se presentan fuegos adicionales, el da\u00f1o aumenta y\u00a0<strong>se pierde la capacidad del bosque de secuestrar gases como el di\u00f3xido de carbono, lo cual tiene un fuerte impacto en el cambio clim\u00e1tico.<\/strong><\/p>\n<p>Aunque el estudio no tuvo en cuenta los impactos del fuego en la fauna, la coautora Tania Gonz\u00e1lez, quien se ha dedicado a investigar c\u00f3mo afectan los incendios a los peque\u00f1os mam\u00edferos, asegura que estas especies siguen siendo grandes damnificadas por las quemas y por la consiguiente p\u00e9rdida de masa vegetal.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez afirma que\u00a0<strong>los incendios forestales pueden afectar a la fauna de forma directa cuando se ocasiona mortalidad por las llamas o el humo<\/strong>, o de forma\u00a0<strong>indirecta cuando se deteriora la vegetaci\u00f3n que les proporciona h\u00e1bitat, alimento y refugio.<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_225579\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-225579\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222700\/2Bosque-quemado.-Foto-Tania-Gonzalez-768x512.jpg\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" srcset=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222700\/2Bosque-quemado.-Foto-Tania-Gonzalez-768x512.jpg 768w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222700\/2Bosque-quemado.-Foto-Tania-Gonzalez-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222700\/2Bosque-quemado.-Foto-Tania-Gonzalez-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222700\/2Bosque-quemado.-Foto-Tania-Gonzalez-2048x1366.jpg 2048w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222700\/2Bosque-quemado.-Foto-Tania-Gonzalez-610x407.jpg 610w\" alt=\"Bosque de los llanos colombianos despu\u00e9s de ser afectado por un incendio. Foto: Tania Gonz\u00e1lez.\" width=\"768\" height=\"512\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Bosque de los llanos colombianos despu\u00e9s de ser afectado por un incendio. Foto: Tania Gonz\u00e1lez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cMientras que animales grandes, con mayores capacidades de movimiento, pueden escapar de un incendio y luego colonizar las zonas que se vieron afectadas, otros m\u00e1s peque\u00f1os o con una capacidad de movimiento m\u00e1s limitada, pueden ser alcanzados por las llamas o verse afectados por la p\u00e9rdida de los recursos que utilizan para sobrevivir\u201d, comenta la investigadora.<\/p>\n<p>Los incendios tambi\u00e9n pueden influir en las interacciones que se dan entre especies, como la competencia y la depredaci\u00f3n. Gonz\u00e1lez dice que en Australia se ha documentado que cuando se pierde cobertura forestal por causa de los incendios,\u00a0<strong>puede aumentar la presi\u00f3n de depredaci\u00f3n sobre peque\u00f1os mam\u00edferos<\/strong>, debido a que no hay la suficiente cobertura vegetal que los proteja.<\/p>\n<p>Asimismo, seg\u00fan cuenta la cient\u00edfica, muchos mam\u00edferos, voladores y no voladores, aves, entre otros, tienen funciones muy importantes en los ecosistemas como polinizar y dispersar semillas: \u201cSi el fuego influye negativamente en estas comunidades animales \u2014contin\u00faa Gonz\u00e1lez\u2014\u00a0 se puede ver interrumpida la regeneraci\u00f3n natural de las plantas y el funcionamiento del ecosistema\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_225582\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-225582\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222722\/3Zarigueya-comun-Didelphis-marsupialis.-Foto-Tania-Gonzalez-768x512.jpg\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" srcset=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222722\/3Zarigueya-comun-Didelphis-marsupialis.-Foto-Tania-Gonzalez-768x512.jpg 768w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222722\/3Zarigueya-comun-Didelphis-marsupialis.-Foto-Tania-Gonzalez-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222722\/3Zarigueya-comun-Didelphis-marsupialis.-Foto-Tania-Gonzalez-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222722\/3Zarigueya-comun-Didelphis-marsupialis.-Foto-Tania-Gonzalez-2048x1366.jpg 2048w, https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2021\/05\/28222722\/3Zarigueya-comun-Didelphis-marsupialis.-Foto-Tania-Gonzalez-610x407.jpg 610w\" alt=\"Zarigueya com\u00fan (Didelphis marsupialis). Foto: Tania Gonz\u00e1lez.\" width=\"768\" height=\"512\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Zarigueya com\u00fan (Didelphis marsupialis). Foto: Tania Gonz\u00e1lez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Finalmente, Armenteras afirma que este estudio es importante porque refleja que los incendios forestales no son un problema exclusivo de la cuenca amaz\u00f3nica, \u2014que, seg\u00fan manifiesta, son los que generalmente llegan a los titulares de prensa\u00ad\u2014 y demuestra que se trata de una problem\u00e1tica com\u00fan a todos los pa\u00edses, aunque existan diferencias en los efectos y respuestas de cada naci\u00f3n, que dependen tambi\u00e9n de los tipos de bosques y del clima.<\/p>\n<p>\u201cEs imperativo reducir los incendios forestales. Algunas soluciones podr\u00edan ser los pagos por servicios ecosist\u00e9micos, condenar los cr\u00edmenes ambientales y promover pr\u00e1cticas para el manejo integrado del fuego, que prevengan estos desastres ambientales\u201d, puntualiza Armenteras.<\/p>\n<p><em><strong>*Imagen principal:<\/strong>\u00a0Los animales que habitan en el ANMI San Mat\u00edas, Bolivia, escapan del fuego y de la humareda hac\u00eda zonas seguras.\u00a0<strong>Foto:<\/strong>\u00a0El Deber.<\/em><\/p>\n<p>Tomado de:\u00a0 <a href=\"https:\/\/es.mongabay.com\/2021\/08\/bosques-de-latinoamerica-incendios-estudio\/\">https:\/\/es.mongabay.com\/2021\/08\/bosques-de-latinoamerica-incendios-estudio\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por primera vez un estudio hizo seguimiento durante 15 a\u00f1os, desde 2003 y hasta 2018, a los bosques de 22 pa\u00edses latinoamericanos y analiz\u00f3 su resistencia a los incendios. De acuerdo con los autores, liderados por la Universidad Nacional de Colombia, el 48 % de los bosques que sufrieron una conflagraci\u00f3n en 2003 desapareci\u00f3 en los a\u00f1os posteriores.<br \/>\nLa investigaci\u00f3n encontr\u00f3 que todos los bosques de Am\u00e9rica Latina son susceptibles a los fuegos. Las consecuencias: mayores emisiones de CO2, otros gases de efecto invernadero y material particulado, as\u00ed como el deterioro de la biodiversidad.<br \/>\nLa extrema fragilidad de los bosques latinoamericanos ha sido demostrada gracias a un estudio pionero publicado en la revista Science Advances, el cual revel\u00f3 un alarmante hallazgo: la mitad de los bosques de la regi\u00f3n no sobrevivir\u00eda luego de sufrir su primer incendio y, mucho menos, ser\u00e1n capaces de soportar una segunda conflagraci\u00f3n en menos de cinco a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":327,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25858","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-radar","category-1","description-off"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/327"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25858"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25859,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25858\/revisions\/25859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.raisg.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}