{"id":21092,"date":"2020-12-31T18:18:10","date_gmt":"2020-12-31T21:18:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amazoniasocioambiental.org\/radar\/el-indigena-que-protege-a-los-monos-huerfanos-por-la-caceria-en-la-selva-amazonica\/"},"modified":"2021-01-11T18:21:05","modified_gmt":"2021-01-11T21:21:05","slug":"el-indigena-que-protege-a-los-monos-huerfanos-por-la-caceria-en-la-selva-amazonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.raisg.org\/pt-br\/radar\/el-indigena-que-protege-a-los-monos-huerfanos-por-la-caceria-en-la-selva-amazonica\/","title":{"rendered":"El ind\u00edgena que protege a los monos hu\u00e9rfanos por la cacer\u00eda en la selva amaz\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Telemetro<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">31 de diciembre de 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"mce\">Un disparo de escopeta remece el \u00e1rbol. La madre y su beb\u00e9 caen agarrados. Con ella se har\u00e1 un fest\u00edn y la cr\u00eda, con suerte, llegar\u00e1 al regazo de Jhon Jairo Vasquez, el padre de los monos hu\u00e9rfanos por la cacer\u00eda en el Amazonas colombiano.<\/p>\n<p class=\"mce\">L\u00edder ind\u00edgena de la comunidad Mocagua, asentada en los m\u00e1rgenes del r\u00edo Amazonas, en el extremo sur del pa\u00eds, Jhon Jairo se mueve por entre la selva inundable con un morral que lo hace ver como una mam\u00e1 canguro.<\/p>\n<p class=\"mce\">Dentro va Maruja, una hembra Lagothrix lagotricha o mono churuco que, seg\u00fan la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza, est\u00e1 en situaci\u00f3n &#8220;vulnerable&#8221;, el paso previo a su clasificaci\u00f3n como especie en peligro de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"mce\">Pelambre gris, cr\u00e1neo redondo, cola prensil y unos ojos grandes y asustadizos: Maruja tiene tres meses y hace dos que no se despega de Jhon Jairo.<\/p>\n<p class=\"mce\">&#8220;Una familia ind\u00edgena se hab\u00eda comido a la mam\u00e1&#8221;, comenta a la AFP este vicecuraca (autoridad) de la aldea Mocagua de 777 habitantes.<\/p>\n<p class=\"mce\">De 38 a\u00f1os, este tikuna es el alma de Maikuchiga, un albergue de madera rodeado de verde que ayud\u00f3 a crear hace 14 a\u00f1os para &#8220;rehabilitar&#8221; y reintroducir al bosque a los monos hu\u00e9rfanos que reciben.<\/p>\n<p class=\"mce\">En este punto de la Amazon\u00eda, donde se fusionan Colombia, Per\u00fa y Brasil en una frontera verde y porosa, Mocagua (escopeta en lengua tikuna) y Maikuchiga (historia de micos) tambi\u00e9n entrelazaron sus caminos.<\/p>\n<p class=\"mce\">La historia de crueldad suele comenzar con un \u00a1pum!, cuando ind\u00edgenas cazadores dirigen sus escopetas calibre 16 hacia \u00e1rboles de 25 metros de altura.<\/p>\n<p class=\"mce\">&#8220;La mam\u00e1 no va a entregar a su beb\u00e9, tienen que cazarla y al instante la cr\u00eda cae pegada a la mam\u00e1. Algunos perdigones, plomos, alcanzan a fracturar o matar (al hijo)&#8221;, sostiene el l\u00edder tikuna.<\/p>\n<p class=\"mce\">La carne de ella ir\u00e1 a parar a alg\u00fan fog\u00f3n y la selva habr\u00e1 perdido a esta suerte de sembrador silvestre.<\/p>\n<p class=\"mce\">En sus extensos recorridos, por entre las copas frondosas, los churucos van expulsando las semillas que comen sin triturar, ayudando a regenerar los bosques.<\/p>\n<p class=\"mce\">Los peque\u00f1os que sobreviven a la caza son vendidos como mascotas cuando no exhibidos a los turistas en las comunidades de la triple frontera. O con fortuna ser\u00e1n recuperados por Corpoamazon\u00eda, la entidad oficial que sirve de enlace con Maikuchiga.<\/p>\n<p class=\"mce\">Seg\u00fan Luis Fernando Cuevas, directivo de la entidad, desde 2018 han recibido 22 primates.<\/p>\n<p class=\"mce\">Se habla de &#8220;entregas voluntarias&#8221; porque quienes las hacen, al advertir la presencia de oficiales, alegan que se encontraron casualmente a los animales para eludir investigaciones sobre eventual tr\u00e1fico o tenencia il\u00edcita, explica.<\/p>\n<p class=\"mce\">Desde 2006 Jhon Jairo se lanz\u00f3 a la &#8220;dura&#8221; tarea de convencer a los suyos del da\u00f1o de la &#8220;cacer\u00eda excesiva&#8221;, que no solo satisface apetitos y rituales, sino, sobre todo, al mercado ilegal de fauna silvestre.<\/p>\n<p class=\"mce\">Renuentes al principio, los tikunas probaron el ecoturismo -frenado por la pandemia- y les gust\u00f3.<\/p>\n<p class=\"mce\">Hoy son cazadores &#8220;rehabilitados&#8221;, convertidos en gu\u00edas ambientales que &#8220;protegen su fauna para el futuro&#8221;, se enorgullece su l\u00edder.<\/p>\n<p class=\"mce\">Mocagua habl\u00f3 fuerte a quienes, en conexi\u00f3n con los traficantes, insist\u00edan en la cacer\u00eda: &#8220;O sigues este proceso [de cambio] o te tienes que ir del resguardo&#8221;.<\/p>\n<p class=\"mce\">Pero a Maikuchiga siguieron llegando hu\u00e9rfanos peludos y maltrechos de otros puntos del Amazonas. En estos a\u00f1os ya &#8220;van unos 800 monos rehabilitados&#8221;, calcula Jhon Jairo, quien actualmente se ocupa de Maruja y cinco primates m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"mce\">Helena y Abril, de la misma especie de la peque\u00f1a; Papinanci, un mono nocturno (Aotus), y Mochis y su hijo Po, de la familia de los ardilla (Saimiri sciureus). &#8220;Aqu\u00ed es el lugar donde se les est\u00e1 dando una nueva oportunidad de vida, la de volver a ser micos&#8221;, afirma el vicecuraca.<\/p>\n<p class=\"mce\">Pero Maikuchiga se sostiene del turismo y a menos visitantes, menos recursos para los monos.<\/p>\n<p class=\"mce\">Apenas amanece, Jhon Jairo se interna en el bosque con Maruja dentro de su morral. Va lanzando chillidos para atraer a los dem\u00e1s monos que cuida. En el segundo piso del albergue, prepara el desayuno para ellos: agua caliente con avena, leche en polvo y vitamina.<\/p>\n<p class=\"mce\">Helena, curiosa, se descuelga por los exteriores de la casa de madera. Solo Papinanci est\u00e1 encerrada en un cuarto peque\u00f1o con malla exterior.<\/p>\n<p class=\"mce\">&#8220;Si llega da\u00f1ado sicol\u00f3gicamente su cuarentena va a ser larga. No pueden ver a un ni\u00f1o, a un hombre, porque lo identifican con el da\u00f1o. Tiemblan&#8221;, explica.<\/p>\n<p class=\"mce\">Cuando &#8220;ganen confianza&#8221;, saldr\u00e1n de la mano de Jhon Jairo o alguno de sus tres colaboradores. De a poco, los monos reconocer\u00e1n \u00e1rboles y se mover\u00e1n en manada, experiencias que deb\u00edan transmitirles sus madres.<\/p>\n<p class=\"mce\">&#8220;Hay otra cosa que deben aprender&#8221;, enfatiza Jhon Jairo. Y son los &#8220;sonidos de los peligros&#8221;: de la selva y sus predadores. O a conocer que es &#8220;dormir fuera en un aguacero&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n<p class=\"mce\">Su &#8220;rehabilitaci\u00f3n&#8221;, sin un tiempo definido, solo termina cuando abandonan Mocagua y sus 4.025 hect\u00e1reas de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"mce\">&#8220;Nos damos cuenta de que est\u00e1n rehabilitadas cuando desaparecen&#8221;. Jhon Jairo recuerda que llor\u00f3 con las primeras ausencias. Todav\u00eda se estremece, pero se consuela cuando de otras partes le llegan noticias de manadas que se formaron con los hu\u00e9rfanos de Maikuchiga.<\/p>\n<p>Tomado de: <a href=\"https:\/\/www.telemetro.com\/mascotas\/2020\/12\/31\/el-indigena-que-protege-a-los-monos-huerfanos-por-la-caceria-en-la-selva-amazonica\/3536494.html\">https:\/\/www.telemetro.com\/mascotas\/2020\/12\/31\/el-indigena-que-protege-a-los-monos-huerfanos-por-la-caceria-en-la-selva-amazonica\/3536494.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Telemetro 31 de diciembre de 2020 &nbsp; Un disparo de escopeta remece el \u00e1rbol. La madre y su beb\u00e9 caen agarrados. Con ella se har\u00e1 un fest\u00edn y la cr\u00eda, con suerte, llegar\u00e1 al regazo de Jhon Jairo Vasquez, el padre de los monos hu\u00e9rfanos por la cacer\u00eda en el Amazonas colombiano. 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