Los bosques amazónicos cumplen un rol fundamental en la regulación del clima global al actuar como importantes sumideros de carbono. Un estudio de RAISG y WCRC evidencia que entre el 58% y el 61% del carbono forestal se concentra en territorios indígenas y áreas naturales protegidas. Este video, desarrollado en el marco del proyecto Ciencia y Saber Indígena por la Amazonía, explica por qué su conservación es clave para el futuro
