Derrames petroleros, expansión minera, deforestación y tráfico de especies continuaron impactando a la naturaleza en Ecuador en 2022

Los ecosistemas megadiversos de Ecuador continuaron sufriendo impactos graves durante el 2022 que terminó. La Amazonía siguió sucumbiendo ante los derrames petroleros, la expansión minera, la deforestación y el tráfico de especies. Aunque estos problemas se replicaron en otras localidades del país como El Oro, Esmeraldas, Imbabura y Guayas.

Al iniciar el 2022, se registró un derrame de al menos 6.300 barriles de petróleo por la rotura del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), como consecuencia de la erosión regresiva del río Coca. Este fenómeno es el resultado, indican especialistas, de una falla en la construcción de la Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.